
 
 Recorriendo el trazo de un camino entre bosques y arroyos, como un preludio de los encantos a conocer, se abre el portón de acceso al parque de RAMA donde se encuentran las instalaciones principales de la estancia.
Los galpones para las maquinas y herramientas del campo, las viviendas de los caseros y encargados, los boxes, el monturero, los corrales, el salón y bar, la fuente y finalmente la casa principal, se disponen armoniosamente en un ambiente de agreste naturaleza y exquisito diseño.
Construida originalmente con el criterio de las viejas casas de campo, cuando las viviendas eran pensadas en defensa contra quien sabe que. Su forma de herradura, sus paredes de piedra de 60 cm de espesor, sus 40 aberturas, permiten a los moradores disfrutar de la naturaleza de Rama aun desde el interior del casco.
 Era un viejo galpón recostado en una de sus paredes, sobre la falda de un cerro. Su techo estaba en ruinas y el desnivel en el piso era de dos metros en una distancia de 15 metros.
La roca granítica, estaba sucia y manchada con grasa y hollín de asados centenarios.
Pero esa pared que resultó ser de granito rosado, era lindísima. El galpón fue reciclado, se niveló el piso, se reconstruyó el techo, se reforzaron las paredes y se las adornó con grandes ventanales de vidrio doble, de esta manera es la posición del que mira, lo que define la foto postal que recrea su vista.
Mantuvimos sus características viejas y rústicas, le agregamos todo el confort logrando un lugar de aquellos, donde uno puede simplemente quedarse y mirando, dejarse llevar.
 Espaciosas, cálidas y confortables. Todas las habitaciones tienen vista al exterior, hacia los cerros.
Están equipadas con cómodos somier, vestidos con edredón.
Decoradas con sencillez y buen gusto, todas cuentan con calefacción individual y baño privado completo.
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